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Archive for 12 12+01:00 abril 12+01:00 2010

Ha llegado puntual a su cita.  Tras recorrer varios países de la Unión Europea (UE) para recabar apoyos contra el cultivo de transgénicos, la caravana contra los transgénicos de Greenpeace ha llegado a nuestro país para apoyar la semana de lucha antitransgénica. Su primera parada ha sido en Huesca. No es un destino casual, Aragón es la región española que más transgénicos cultiva. Y tras recorrer fincas ecológicas y entrevistarse con agricultores de la zona, hoy hace su parada en Zaragoza. El motivo: la presentación de la 5º edición de la Guía Roja y Verde de Alimentos Transgénicos.

La Guía, es una herramienta que nace de la necesidad de información de los consumidores y consumidoras que quieren conocer si en sus alimentos hay ingredientes transgénicos. Personas que contactan con la organización porque tienen dudas y saben que ¡tienen derecho a elegir! Como nueva edición que es, presenta cambios que celebramos como que la empresa Borges pasa a verde, otras marcas muy conocidas como los publicitados postres Dhul, chocolates Trapa, y muchos más se incorporan al listado rojo. No han proporcionado ningún documento que garantice la ausencia de transgénicos en sus productos.

Hay un claro rechazo a los cultivos transgénicos desde los distintos sectores de la sociedad: consumo, agricultura, gastronomía, ecología, etc…y es que los transgénicos representan una amenaza en muchos sentidos. Por eso, asisten al acto destacados representantes de todos estos sectores a apoyar la Guía. Lo celebran con una paella confeccionada con arroces del Valle del Ebro y hortalizas de la región. ¡No hay mejor manera!

La agenda continua. Estamos en la semana de lucha antitransgénica y el movimiento es imparable. No dejes de seguirnos y recuerda que tienes un cita el próximo 17 de abril a las 11,30 horas en la Puerta de Alcalá, Madrid, para decir que NO queremos transgénicos.

Mónica Parrilla, campaña de Transgénicos de Greenpeace

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Me levanto en lo que se va a convertir en un soleado día de domingo y tengo mucho que hacer antes de que empiece la manifestación contra el cementerio nuclear que va a recorrer las calles de Valladolid. Las tres plataformas anticementerio castellanoleonesas y multitud de organizaciones de ámbitos muy diversos, entre ellas Greenpeace, han unido fuerzas para rechazar la instalación del cementerio nuclear que pondrá en peligro la salud de las personas y perjudicará gravemente el turismo, la gastronomía y los negocios agroalimentarios tan importantes en esta región.

Llevo algo más de dos meses apoyando a las personas más directamente afectadas por la posible instalación del cementerio nuclear a escasa distancia de sus casas y negocios. Hoy hemos quedado en la Plaza Mayor, donde concluye la marcha, para ayudarles a montar el escenario y la megafonía. De repente ¡problemas, el generador eléctrico no arranca!… ¡Calma, calma! Tenemos plan B: Antonio, voluntario de Greenpeace, precavido y muy trabajador, ha traído un generador de reserva. ¡Estamos salvados!

Comienza la manifestación con gran afluencia de público. Baltasar, el burro antinuclear va en cabeza. Un cartel que reza “¿No es de burros cargar con esto?”, en alusión a la que se nos puede venir encima. Detrás les siguen gente de todas las edades, algunos con disfraces, otros con pancartas y silbatos coreando a grito “Más renovables, fuera nucleares”. El grupo de Greenpeace está de luto. Portamos un ataúd en el que se lee el nombre de la difunta: “Castilla y León”. El tema es grave pero hoy no hay que perder el sentido del humor.

Desde que unos pocos ayuntamientos españoles se dejaron seducir por el dinero que ENRESA ofrece como compensación por albergar el cementerio nuclear y se apuntaron a este concurso promovido por el Ministerio de Industria, son muchas las personas directamente afectadas en todo el país que se han enfrentado por primera vez cara a cara, con el ya viejo problema de la energía nuclear. Se han dado de bruces contra la falta de información, de consenso social y de participación ciudadana que  siempre envuelve todo lo relativo a la energía nuclear.

ENRESA y sus ayuntamientos cegados les hablan de los supuestos beneficios de la instalación nuclear pero evitan hablar de sus riesgos. Como reconoció un miembro del comité asesor técnico que trabaja en el proyecto, el cementerio nuclear emitirá de forma rutinaria gases radiactivos al exterior, es decir, que pondrá en grave riesgo la salud de las personas. Son pocos los que conocen que las centrales nucleares emiten de forma rutinaria a la atmosfera y a los ríos efluentes radiactivos y que numerosos estudios epidemiológicos realizados en el entorno de las centrales nucleares españolas demuestran la relación de éstas con el aumento de los casos de cáncer.

Pero yo salí de la escuela pensando que la energía nuclear era lo más maravilloso del mundo y seguro que algo tiene que ver el dinero que se gasta cada año el lobby nuclear español en adoctrinar a profesores y periodistas. Ver los cursos para profesores de educación primaria y secundaria que imparte el Foro Nuclear. Una docente amiga mía ha sido testigo de excepción de estos cursos gratuitos que incluían hotel y otros gastos pagados.

Como coreamos en la manifestación “Más cultura y menos basura”.

Rodrigo Marcos Fombellida, voluntario de Greenpeace

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Cecida por la web navarra.esAl igual que el poeta he andado muchos caminos. He encontrado sitios bellos, y lugares terribles. Pero ahora vuelvo de un lugar especial: las Bardenas Reales. Este espacio natural tiene algo que no puedo definir con palabras,  que lo hace distinto, diferente, raro, especial. Desde luego, es un espacio único y mágico que merece la pena.

De alguna manera, sus caminos, sus barrancos y cuencas son hermosos. Pero al mismo tiempo son la imagen viva de un paisaje que se deshace, que se desmorona, que se hunde casi en directo. Como un suelo que no tiene nada que sujetar, la tierra desaparece casi al instante bajo lo spies del andarín, formándose agujeros que parecen llevarte hasta el infierno.

El mismo símbolo de las bardenas, Castildetierra, amenaza con desmoronarse. Ese pequeño montículo, coronado por unas rocas de arenisca que parecen sujetarse en equilibrio sobre una delgada columna, tiene los días contados. La propia erosión del agua y el cierzo hace que poco a poco vaya perdiendo base, hasta que no sea capaz de sujetar la piedra. Ese día se hundirá.

La polémica en estos días en Navarra se centra en discutir si merece la pena reforzarlo para evitar su caída o, simplemente, dejar que la Naturaleza actúe. Pero cuando los elementos naturales se convierten en símbolo, no nos gusta verlos desaparecer ante nuestros ojos. La discusión baladí promete, por tanto, ser larga e intensa.

Esta primavera las Bardenas están verdes como nunca. Y las charcas todavía tienen agua recogida durante las últimas lluvias. Sobre ellas se cierne el aguilucho lagunero, en su último vuelo vespertino.

Las Bardenas son un lugar sin par, que todavía bombardean los aviones, aunque por allí no hay más enemigo que el solitario búho.

Juan López de Uralde, director de Greenpeace España

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