Si las medusas no quieren vernos y nosotros a ellas sí, no nos queda otra que pasar la noche en vela. Utilizo este plural de cortesía, pero quienes realmente están pasando la noche en cubierta y sin pegar ojo son las científicas del ICM-CSIC y la tripulación que tenga guardia.
Ellas inician su trabajo al anochecer y, a pesar de que el barco está durante el día prácticamente parado, comenzamos a navegar. Tiene su porqué. Si dejamos que nuestro movimiento dependa sólo de la deriva nos desplazaríamos paralelamente a las medusas, por lo que disminuyen las posibilidades de hallar algún enjambre. De esta manera, navegando, conseguimos rastrear una mayor superficie.
Trabajar durante la noche, paradójicamente, facilita la visibilidad de las medusas, la mayor parte de ellas están en superficie y, además, la especie que más nos interesa es luminiscente. Pero, ¿qué mejor luminosidad que poder trabajar en medio del Mediterráneo bajo el cielo estrellado?
Pero no todo es tan idílico, la noche tiene sus adversidades a la hora de ponerse manos a la obra. La logística no es fácil y obliga a condicionar el sueño de otros tripulantes a nuestras propias necesidades.
A todos les gratifica esta vigilia. En estas primeras noches se han encontrado varios enjambres, por fortuna, pertenecen a la especie que está siendo objeto de estudio en esta travesía. Como se esperaba, está siendo fácil observar momentáneamente a las medusas. Las horas de sueño se recuperarán durante el día.
A bordo del Arctic Sunrise, Diego Valor, editor web de Greenpeace

Me recuerda una travesía de dos en un velero desde Burdeos a Asturias, guardias de dormir dos horas cada uno. Fue uno de los viajes por mar más gratificantes de mi vida. Contemplando el plancton fosforecer en la oscuridad, la inmensidad del cielo…
Gracias por hacernos participes de ello.
Saludos
Des de tierra firme, mucha suerte y muchas gracias.
Impresionante la multitud de sensaciones relajantes, intrepidas aventuras que despiertan emociones intensas, admirable labor, llena de vivencias, muchas veces cargadas de sacrificios de los que no cabe mas, que disfrutar para poder plasmarlo de la forma tan detallada en la que lo haceis en vuestros fantasticos relatos,
Buena singladura
Estas dabuten, sigue dandole kaña pa ver si la peña que tiene tapones se da cuenta de una vez
animo kampeon
Desde tierra adentro. Añoro esas noches escuchando el Mar. Por eso hoy con tormenta en el centro de la península me siento un poco más cerca. Gracias por todo.
Supongo que a veces la noche será muy pesada pero cada momento tiene su pequeña recompensa. Lo que estáis viviendo, desde fuera se ve con muy buena cara. Solamente os digo: disfrutad de lo que hacéis, por diminuto e insignificante que creáis que sea. Todo tiene un por qué.
Mucho ánimo y un abrazo fuerte.
Enhorabuena por ese trabajo. E s admirable y, a mí personalmente, me da mucha envidia esos trabajos que hacéis desde embarcaciones de pequeño tamaño que dan una visión tan grande de nuestro planeta. Como decía Haideé, tiene que ser alucinante sentirse tan pequeño entre la inmensidad del cielo y del océano. Animo y gracias.