Hemos comenzado la parte española el Tour del Mediterráneo 2008. Estas aguas que bañan las Islas Baleares serán, durante una semana, las encargadas de mecer al barco de Greenpeace Arctic Sunrise.
Son varios los objetivos de esta campaña. Descubrir hábitats prioritarios para su conservación y desconocidos hasta el momento, como son los corales de profundidad. En esta labor estamos acompañados por personal del ICM-CSIC, que investiga las poblaciones de medusas en mar abierto.
Nos hemos embarcado en el puerto de Mahón, en Menorca. Mientras esperábamos en tierra a que llegara el Arctic Sunrise, hemos sentido escalofríos cuando alguien ha gritado que estaba entrando un barco de Greenpeace en el puerto. Esta preciosa ciudad mediterránea nos ha acogido durante todo el día, por lo que la tripulación ha aprovechado para comprar víveres para una semana. Con una compra para 30 personas, el supermercado en el que hemos comprado ha hecho su agosto en julio.
Al atardecer, el capitán daba la orden de recoger amarras… y arrancar así el motor y este tour. No es fácil transmitir la sensación de que todo se pone en marcha después de varias semanas preparándolo. Emotiva también ha sido nuestra salida del canal de Mahón con gente en yates, veleros o paseando por el puerto fotografiando el Arctic Sunrise transmitiéndonos su admiración por Greenpeace.
A bordo del Arctic Sunrise, Diego Valor, editor web de Greenpeace

Hoy es, si no me equivoco en la cifra, el 23º aniversario del atentado francés contra el Rainbow Warrior. Aún recuerdo la primera camiseta de Greenpeace que me compré y que tenía estampado el telegrama que la oficina de Nueva Zelanda había enviado a la sede central en el que relataba lo sucedido.
Buscaré esta tarde la camiseta y volveré a ponérmela, en memoria de Fernando Pereira, que tardó en salir y la segunda explosión le condenó a muerte. Y también recordaré con vergüenza como fueron condecorados los miembros de los servicios secretos franceses que participaron en el atentado
NO SE PUEDE HUNDIR UN ARCO IRIS
Que envidia me dais!
Debe ser una pasada la travesia. Desde el calido Madrid solo os deseo un buena y productiva expedicion.
Cuidaros Mucho!
(Un abrazo para Diego)
¡Madre mia! ¡madre mia! Quién pudiera estar en ese barco y vivir esa experiencia. ¡¡¡¡Ánimo, gentes de Greenpeace, hacéis una gran labor!!!!!
Saludos.
Me parece muy bien que la ciencia pública CSIC comparta sus travesías con la mirada siempre inteligente y neutral de Greenpeace.
La sostenbibilidad del planeta requiere de estas alianzas ciencia pública y sociedad civil.
Felicidades al CSIC y a Greenpeace
Dice mucho el hecho de la expectación de la gente ante la presencia de un buque de Greenpeace… (y es emotivo hasta de leer!)
Saludos,
Diego
(PD: “Diego Valor” no era un personaje de la radio de hace muchos muchos años?)
No sabía el dato que publica Jesús Manzano. El 23 aniversario del hundimiento del mítico Rainbow Warrior.
Esto refuerza la idea que os mandé ayer.
Hace 23 años un Estado, el francés, lanzaba su fuerza destructura contra un barco una de cuyas misiones era la de despertar el inetrés de la ciudadanía por los temas medioambientales.
Hoy otro Estado, a través de su fuerza investigadora, navega en el mismo barco.
Creo que queda mucho, mucho por hacer, pero sin duda es un cambio muy elocuente. La labor de los ciudadanos y de sus asociaciones ha hecho que la política fije su norte en el mismo objetivo.
Godfrey Hardy, el gran matemático inglés de la primera mitad de siglo, muy conocido por sus contribuciones a la teoría de números primos, escribía sobre la ciencia de su época a principios de la segunda guerra mundial:
«Una ciencia es considerada útil si su desarrollo tiende a acentuar las desigualdades existentes en la distribución de la riqueza, o bien, de un modo más directo, fomenta la destrucción de la vida humana».
A los amigos de ICM del CSIC decirles que su labor es uan de esas excepciones que confirman la regla anterior.
Vuestra ciencia ni acentua desgualdades ni fomenta la destrucción.
qué sanísima envidia!!!!. De pequeño, uno de mis sueños utópicos era cambiar el mundo a bordo de los barcos de Greenpeace!!!.
Pasan los años y me veo luchando para que el mundo no me cambie a mí…en fin, un cálido abrazo a todos los que a bordo van.
Un beso muy especial a Diego, un crack.
Al este de la isla de Mallorca se prepara la V Ronda Poética de Artà Solidari bajo el lema “Paraules per a un món verd” y desde luego os quiero felicitar por dejarme SIN PALABRAS mientras “navegaba e investigaba” en solitario buscando inspiración…….”Action speaks louder than words”…lo demuestra el Arctic Sunrise…..¡enhorabuena a todos!