Seguramente muchos de vosotros nunca hayáis oído hablar del Ranking Verde de Electrónicos de Greenpeace y sin embargo ya vamos por la 12ª edición. La primera vio la luz hace ya algún tiempo, en agosto de 2006, y desde entonces ha habido muchas subidas y bajadas en la clasificación, pero sobretodo hemos conseguido muchos logros.
El Ranking informa sobre el comportamiento de las empresas líderes de ordenadores, teléfonos móviles, televisores y videoconsolas respecto a sus políticas y prácticas globales para la eliminación de sustancias químicas peligrosas, la responsabilidad que toman sobre sus productos una vez que estos se convierten en residuos y el cambio climático. El Ranking se realiza de acuerdo a la información pública disponible de las empresas y es el resultado del trabajo incansable de Greenpeace para conseguir un cambio real en las políticas ambientales de este sector.
Uno de los mayores logros fue ver cómo algunos fabricantes han aceptado el reto y han incorporado en sus políticas la eliminación de sustancias químicas altamente perjudiciales para la salud y el medio ambiente, la recogida y reciclaje de sus productos o sus compromisos para hacer frente al cambio climático.
Pero queda mucho por hacer, pues la puntuación máxima son diez puntos y por ahora quien más tiene es Nokia, un líder incontestable pues lleva cuatro ediciones consecutivas ocupando el primer puesto, aunque sólo ha obtenido 7,4 puntos en la última edición. El último en la clasificación no se ha movido de esta posición desde su incorporación, aunque en esta edición, por fin, ha conseguido lograr un punto. Hablamos de Nintendo.
Pero muchos otros logros, grandes y menos grandes, han sido alcanzados y muchos de ellos sólo fueron posibles debido al fuerte apoyo de los consumidores y consumidoras que han presionado y deben seguir presionando para que éstos y otros fabricantes cambien sus políticas y adopten medidas que nos permitan vivir en un mundo más sostenible. Además, es posible, no pueden seguir diciendo que no hay alternativas o que éstas no son viables, pues lo están demostrando todas las empresas que apoyan las demandas de Greenpeace y que están, por ejemplo, sustituyendo las sustancias químicas peligrosas por alternativas más seguras.
Luis Ferreirim, Campaña de Contaminación
Más allá de los tiempos en que se fundó Greenpeace España – y ya van 25 años – hubo en Greenpeace un tipo llamado Patrick Moore. En realidad abandonó nuestra organización hace mucho, mucho, mucho tiempo. Tanto, que ninguna de las campañas que hacemos en los últimos treinta años le deben sonar. Hace tanto tiempo que no está en Greenpeace, y que vive de atacar a nuestra organización, que ya aburre a las moscas.
Hoy hay que sumar más de 250 voces pidiendo el cierre de la central nuclear de Garoña. Son voces de cineastas, como Víctor Erice o Fernando Colomo; de escritores, como Bernardo Atxaga, Manuel Rivas o Antonio Soler; de políticos como Hugo Morán o Gaspar Llamazares y de un largo etcétera que incluye intelectuales, científicos, ecologistas, sindicalistas…
Nos plantamos en la cocina, delantal en la cintura y las manos bien limpias…el reto de hoy: cocinar sin transgénicos. Los transgénicos son organismos modificados genéticamente (OMG), esta manipulación supone un riesgo al que estamos expuestos cada día. Seamos precavidos/as como consumidores/as conscientes y ejerzamos nuestro derecho a elegir.
Los defensores de la energía nuclear andan estos días de los nervios. Después de años pidiendo que se abra el debate nuclear (cosa que yo nunca entendí ya que lleva decenios abierto), ahora resulta que sólo querían debate si el resultado final era el que ellos habían planificado.
Garoña es una central nuclear propiedad de las empresas eléctricas Endesa e Iberdrola. Se caracteriza por generar poca electricidad, pero muchos beneficios para sus propietarios. Concretamente Garoña en 2007 generó el solamente el 1,3% de la electricidad consumida en España, y por ello es facilmente sustituible según ha reconocido incluso Red Eléctrica. Bastaría con reducir las exportaciones de electricidad, para cubrir la producción que Garoña dejaría de generar en caso de cerrarse.
España es uno de los países con mayor consumo de productos pesqueros (vivos, frescos, refrigerados, congelados, envasados o cocidos). El consumidor exige cada vez más productos de calidad y frescura con la información apropiada, correcta y fácil de comprender. Una información que no siempre está clara o es exacta.
Subo con una taza de té en la mano intentando mantener el equilibrio por la empinada escalera que conduce al puente . Allí el aire es fresco. La brisa del mar se cuela por las puertas de los costados y hace que ambiente sea limpio.
